Whiplash: Hablemos de narcisismo.


Queridos Psicolectores.

Hace unos días me di una escapada al cine para ver una de las películas nominadas y ganadoras del Oscar: Whiplash. Sinceramente las únicas reseñas que tenía sobre esta película era el tráiler, el poster naranja (que no me enamoró), las nominaciones al Oscar y la estatuilla dorada y halagos hacia J.K. Simmons.

Debo decir que salí con un buen sabor de boca, porque me encontré con lo que me gusta ver en el cine: lo humano de los personajes, más allá de ser héroes o villanos. He aquí en breve lo que me encontré.

Whiplash

Por si no conocen de qué va la película, les comento que la historia es simple: un joven baterista de 19 años que se encuentra en una de las mejores escuelas de música de Estados Unidos y que tiene como director de orquesta de jazz al Prof. Fletcher, un hombre con muy mal carácter (aunque llamarlo así es demasiado reduccionista).

Así que por un lado tenemos al joven y talentoso Andrew Neiman con sus ganas de triunfar, con una familia que no le da importancia a crecer ni a trascender y tampoco entiende lo que estos hechos y la música significan para el joven estudiante. Andrew quiere ser el mejor, quiere sobresalir y busca constantemente la aprobación y la mirada de Fletcher.

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Es imposible leer lo anterior sin que nos venga a la mente la idea del narcisismo. Este término es fundamental dentro del psicoanálisis y es tomado por Freud (1914/2008) como un estadio del desarrollo normal y constitutivo del sujeto. Existen dos tipos de narcisismo: primario y secundario.

Por un lado, el narcicismo primario sucede cuando la libido se liga a la pulsión de autoconservación, lo que permite que el bebé viva la sensación plena de completud. En este caso, la libido infantil se coloca en el Yo propio. En épocas de este narcisismo, los padres colocan no solamente toda su atención y amor al bebé, sino también su propio narcisismo, encubriendo de este modo cualquier defecto. A partir de esto, el niño experimenta momentos de omnipotencia, sobrestimación y perfección que lo hacen sentir “Su Majestad el bebé”.

Al paso del tiempo, ocurre lo que Lacan (1949/2007) llamó estadio del espejo a partir del cual el sujeto formará su Yo basado en la identificación con la imagen del semejante o con la propia imagen especular. El espejo será la mirada del Otro: la de la madre. Ella le devuelve al hijo deseo, amor, indiferencia, odio o sufrimiento y, por lo tanto, el niño, al verse reflejado, asumirá o se percibirá a sí mismo como el dueño y causante de esos sentimientos.

Lo anterior quiere decir que la mirada de la madre está ligada al concepto de narcisismo primario, ya que éste existirá cuando la mirada de la madre lo ilusione y lo encuentre bello y deseable. Se trata entonces de encontrar atributos o que ante los ojos del Otro (la madre) conviertan al bebé digno de su amor y estimación (Bleichmar, 1974).

El narcisismo infantil será desplazado a un Yo ideal, contenedor de todas aquellas virtudes propias del narcisismo de la infancia (Freud, 1914/2008). Este Yo ideal poseerá un valor narcisista, depositando en él la imagen ideal que representará  un estado de omnipotencia provisto por la madre al que está reacio a renunciar y se buscará una y otra vez.

Andrew-Whiplash

En el caso de Andrew, sabemos que su madre los abandonó cuando era niño y que su padre es un escritor que nunca ha escrito alguna obra y se dedica a la docencia a nivel secundaria. Durante la película el Prof. Fletcher le menciona una y otra vez a Andrew que su padre es un mediocre y que por esto su madre lo abandonó. A partir de esto podríamos inferir que la madre de Andrew deseaba el éxito y pudo haber puesto este tipo fantasías sobre su hijo en la época del narcisismo primario: él debía ser exitoso porque así cumpliría con el deseo materno.

Por otro lado, está el narcisismo secundario que se refiere a la vuelta de la libido sobre el Yo que ya ha sido retirada de los objetos. Para esto, el niño ya debe de haber atravesado un estado donde ya haya distinguido al Otro como externo y, además, lo haya catectizado.

Mientras que el Yo ideal proviene del narcisismo primario y representa una imagen total de completud y perfección (Bleichmar, 1984), el ideal del Yo tiene su origen en el Superyó, que es considerado su heredero y es la huella de que existió una convergencia entre el narcisismo y las identificaciones con los padres, con sus sustitutos y con los ideales colectivos (Freud 1914/2008).

Andrew parece tener una relación estrecha con su padre; sin embargo no podemos decir que en la época del Edipo se haya podido instaurar un Ideal del Yo que le permitiera investir objetos de deseo o figuras a las que amar y la evidencia más clara que se presenta es la dificultad que tiene para relacionarse con Nicole. Bien decía Freud: Quien ama se hace más humilde pues renuncia una parte de su narcisismo. Andrew era incapaz de amar.

La libido, al no estar ligada a un objeto externo de deseo, se queda ligada al Yo y entonces Andrew amará el hecho de ser amado.  El joven desea trascender “Prefiero morir quebrado y borracho y que la gente hable de mí, a vivir rico y sobrio hasta los 90 sin que nadie me recuerde” (Andrew refiriéndose a Charlie Parker), porque esto por un lado, lo separaría de la temida identificación con el padre: un escritor que nadie conoce porque no ha tenido éxito en su carrera; y por otro, lo remite a la época del narcisismo primario en donde era el ser perfecto y cumpliría con el deseo materno para no ser abandonado. En este caso el representante de dicha figura es el Prof. Fletcher pues es su opinión la única que le interesa a Andrew.

Whiplash-simbolismo

Por lo tanto puede concluirse que Andrew tiene una personalidad narcisista: espera ser reconocido como alguien grandioso. está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder o brillantez, cree que sólo puede ser comprendido por otras personas con alto status, exige admiración, saca provecho de los demás para alcanzar sus propias metas, envidia a los demás o cree que los demás le envidian.

Creo que necesitaremos otro post para analizar de manera profunda la relación Fletcher – Andrew. ¿Qué opinan?

Gracias por leer y compartir.

REOL


Referencias.

Bleichmar, H. (1974). La depresión. Un estudio psicoanalítico Buenos Aires: Nueva Visión.
Bleichmar, S.(1984). En los orígenes del sujeto psíquico. Del mito a la historia. Buenos Aires: Amorrortu.
Freud, S. (2008). Introducción del narcisismo. En J.L. Etcheverry (Traduc.). Obras Completas: Sigmund Freud (Vol. 14, pp. 65 – 98). Buenos Aires: Amorrortu (Trabajo original publicado 1914).
Lacan J. (2007). El estadio del espejo como formado de la función del yo [je] tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica. En J. Lacan (Ed.) Escritos (Vol. 1, p. 86 – 93). México: Siglo XXI (Trabajo original publicado 1949).

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6 comentarios en “Whiplash: Hablemos de narcisismo.

    • Buen día Tomás. Lamentablemente no hay una receta a seguir en la psicología humana pues cada persona somos diferentes y lad causas y motivaciones para ser como somos son distintas entre cada uno de nosotros. La recomendación que puedo ofrecerte es la que siempre doy: comenzar un proceso psicológico con un profesional, eso puede ayudarte muchísimo. Saludos.

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